Hábitos para un estilo de vida sustentable
Lifestyle

10 Hábitos para llevar un estilo de vida sustentable

En esta oportunidad quiero traer un tema al blog para concientizar sobre el impacto negativo que tenemos en el medio ambiente y cómo crear hábitos para llevar un estilo de vida sustentable que lo contrarreste. El propósito es ir sumando voluntades para practicar el ‘zero waste’ (cero desechos, en español) o al menos, intentar dejar la menor huella negativa en el planeta, porque finalmente la historia nos juzgará por lo que estamos haciendo hoy para garantizar que las generaciones futuras puedan disfrutar del mismo planeta habitable que tenemos dado por sentado.


ZERO WASTE / CERO DESECHOS


Para todos aquellos que se estén preguntando, el zero waste es un movimiento global creado por Bea Johnson y tiene como objetivo adoptar una vida libre de residuos. ¡Y sí! Ya sé que suena un poco radical y en la práctica es básicamente imposible, pero la meta es reducir significativamente la cantidad de basura que generamos, y que finalmente termina en vertederos, rellenos sanitarios e incineradores. ¿El motivo? Fácil, el futuro del planeta no es desechable y nuestro consumo consciente puede darle un respiro de la contaminación. ¿La recompensa? Llevar un estilo de vida más significativa basada en experiencias en lugar de cosas.


MI EXPERIENCIA


Sobre este tema debo confesar que, hasta hace un tiempo pensaba que para contrarrestar la crisis ecológica era necesario sustituir el modelo de economía en el que se produce, se consume y se tira. Y en efecto, así es. Pero en mi ignorancia, optaba por culpar solo a las grandes industrias de ser las responsables. Sin embargo ¿quién compra los envases de plástico que finalmente terminan sumando más desperdicios a la basura? ¡Exacto! Nosotros, los consumidores de esas grandes industrias. Así que si eres un ser humano imperfecto como yo, y no temes a equivocarte y aprender de tus errores sabrás que como individuos también podemos poner nuestro granito de arena desde ya. ¡Cada acción cuenta por muy pequeña que parezca!

A continuación te muestro 10 hábitos para llevar un estilo de vida sustentable y que, a su vez, nos sirvan de herramienta para enviar un mensaje contundente a gobiernos y grandes corporaciones a través de nuestro poder como consumidores:


1. SUSTITUYE LAS BOLSAS DE PLÁTICO POR BOLSAS DE TELA


Suena muy cliché, pero hay que decirlo. Las bolsas de plástico son un producto derivado del petróleo, uno de los elementos más contaminantes en cuanto su biodegradabilidad. Para colmo, les damos un solo uso y las tiramos a la basura ignorando que su descomposición puede costarle más de 700 años al planeta. Además, los grandes mamíferos marinos mueren en las playas ahogados con bolsas de plástico en la garganta, creyendo que son comida, lo que altera en forma alarmante su ecosistema. En su lugar, utiliza bolsas de tela. Y para las compras pequeñas, como las de la farmacia o librerías, en las que es común aceptar la bolsa que te dan y meterla en el bolso o mochila ¿realmente necesitas esa bolsa? Seguramente puedas decirle que no al comerciante.


2. DILE ADIÓS A LAS BOTELLAS DE PLÁSTICO POR BOTELLAS REUTILIZABLES


Renunciar al agua de las botellas de plástico representa una contribución a nuestro medio ambiente, puesto que las mismas tardan cientos de años en degradarse, desprendiendo sustancias y elementos tóxicos que acaban en el suelo, entrando en el ciclo vital de los organismos que habitan en él, modificando y deteriorando así su ecosistema. Se estima que unos 8 millones de toneladas de plástico llegan al océano cada año. Como sigamos así, para el año 2050 habrá más toneladas de plástico que de peces en los mares. Esto está causando mucho daño a los animales marinos. Y si comes pescado, este plástico puede acabar en tu plato. En su lugar, utiliza botellas reutilizables con materiales inertes que no traspasan tóxicos a la comida como el vidrio o el acero inoxidable.  Al hacerlo evitarás comprar el agua embotellada, ahorrando dinero y sobre todo, ahorrándole al planeta más residuos.


3. ÚNETE A LA REVOLUCIÓN DEL CEPILLO DE DIENTES DE BAMBÚ


Sí, has leído bien ¡de bambú! Cada vez hay más marcas que lo ofrecen como alternativa ecológica al cepillo de plástico. Como sabrás, millones de cepillos dentales de plástico son desechados al día en el mundo. El mango plástico del cepillo dental convencional no es biodegradable y tomando en cuenta que los dentistas sugieren cambiarlo cada tres o cuatro meses, imagina la cantidad de cepillos que andan flotando entre la basura. El cepillo dental de bambú, además de ser de un material sostenible, tiene propiedades antibacterianas y de auto-limpieza. Haciéndote con uno, ayudas al planeta a no llenarse de más plástico, y una vez finalizada su vida útil, simplemente separas las cerdas del mango y las desechas en la basura inorgánica, mientras que el mango del cepillo puedes desecharlo en la basura orgánica o enterrarlo en una maceta o jardín.


4. DILE ¡NO! A LOS UTENSILIOS DE PLÁSTICO DE UN SOLO USO


En la lucha contra la contaminación por plásticos es importante que dejemos de comprar utensilios de un solo uso como platos, vasos, copas, tazas, cubiertos y popotes (pitillos o pajillas) desechables. Si eres de tomar café para llevar, hazte con una taza reutilizable. Si te gusta beber con popotes hazte con uno de vidrio, o metal. Los hay hasta de bambú. Por suerte, todos los desechables tiene una alternativa reutilizable.


5. REDUCE EL IMPACTO AMBIENTAL DE LAS MENSTRUACIONES A CERO


¿Te has detenido a pensar la cantidad de residuos que se generan durante la menstruación? Una sola copa menstrual sustituye a todos los tampones y toallas sanitarias o compresas que usamos a lo largo de nuestra vida. Además, casi todos los accesorios de higiene íntima de las firmas convencionales tardan cientos de años en descomponerse, pues llevan infinidad de sustancias sintéticas bastante tóxicas, para ti y para el medio ambiente. Usar la copa menstrual es una manera de contribuir a la salud del planeta.


6. ¡POR FAVOR! LA FRUTA NO NECESITA DE UNA ENVOLTURA DE PLÁSTICO


Si eres como yo, de seguro sufres de un tic nervioso en el ojo cada vez que entras a un supermercado y te topas con las frutas envasadas ¿de verdad es necesario? La obsesión por el plástico nos ha llevado hasta el punto de que haya piezas individuales de fruta plastificada. Por ejemplo, un tomate en una bandeja de poliespán plastificado ¿es en serio? Así que, en tu próxima visita al supermercado si te encuentras entre un manojo de plátanos sueltos a uno en una bandeja de poliespán, está claro por cual ir ¿correcto?


7. CONVIÉRTETE EN UN CONSUMIDOR CONSCIENTE


Voy a sonar repetitiva pero el primer pilar del movimiento Zero Waste es evitar todos aquellos materiales tóxicos y de un solo uso, sobre todo el plástico. Y como lo comenté al principio de este post, la intención es enviar un mensaje a gobiernos y grandes corporaciones a través de nuestro poder como consumidores. Somos nosotros quienes decidimos qué producto comprar así como en la manera de comprarlo. Si entre unas manzanas empaquetadas y unas a granel elegimos las empaquetadas, estamos enviando el mensaje incorrecto, pues empaquetarán toda la fruta. Sencillamente dile no a todo aquello que no necesites. Recuerda que nuestras decisiones tienen el poder de cambiar al mundo, pero todo empieza por ti.


8. RECOGE PLÁSTICOS DE LA NATURALEZA


Siempre me ha parecido muy placentero caminar por la orilla de la playa cada vez que tengo la oportunidad de visitar alguna. Y hace poco tiempo lo hice con mi esposo, pero me llevé una muy mala impresión de sus visitantes. La arena tenía desperdicios de plástico a lo largo de toda la playa. Desde popotes, bolsas de plástico, envoltorios de golosinas, en fin, una acumulación de pura inconciencia. No podía dejarlos ahí, así que fui recogiendo todo aquello que pudiese hasta dejarlo en la basura inorgánica del hotel. Por suerte, mi esposo me apoyó y no me vio como a una loca. Mi consejo es que, aunque no hayas sido tú quién los ha dejado allí directamente, recoger basura de sitios naturales puede salvar la vida de muchos animales, además, estarás lanzando un mensaje muy claro a las personas que te vean.


9. REUTILIZA


Para sustituir el modelo de economía en el que se produce, se consume y se tira es necesario modificar ciertos hábitos desde casa. Detente a pensar antes de tirar ese objeto si puede ser restaurado para que recupere su funcionalidad o si lo puedes usar para otra tarea. Siempre habrán otras opciones para alargar su vida útil y no sumar más desperdicios a la basura.


10. HAZTE ECO DE UN ESTILO DE VIDA SUSTENTABLE Y RESPONSABLE


«La verdadera sabiduría está en reconocer la propia ignorancia» decía Sócrates. Y de manera involuntaria son muchos los que desconocen el impacto negativo que tenemos sobre el planeta. Por eso es tan importante alzar la voz y combatir la pasividad con la que en general la sociedad ve el tema de la crisis ambiental. Podemos decir que no se puede cambiar o bien podemos tomar las riendas y asumir que tenemos un gran poder de cambiar las cosas creando hábitos para llevar un estilo de vida sustentable y fomentando un uso más racional de los recursos. Recuerda que modificar nuestros hábitos es un trabajo progresivo, pero tomar conciencia también es una forma de acercarte al zero waste.